Canal Securities

¿Cómo se gestiona el capital de los accionistas?

Una compañía que produce un bien, presta un servicio o gestiona inversiones, espera ofrecer un retorno positivo y buscará incrementarlo, reinvirtiendo sus ganancias a lo largo del tiempo.

Y es que no se trata sólo de justificar la eficiencia, bajando los costos y gastos asociados a la actividad de la misma. De hecho, el capital de los accionistas es el más dificil de gestionar. Al final, son quienes arriesgan sus recursos, en función del objeto social. Lo único que esperan a cambio, son sus dividendos y que lo invertido mantenga su valor en el tiempo.

Para esta labor, se requiere de habilidades que incluyen aquello que llaman “buen olfato”, ejercicios de valoración, escenarios de riesgo retorno y bastante creatividad.

Ahora, ¿cuál sería el margen de utilidad que espera un accionista? Por lo menos debería superar al de una inversión convencional en productos financieros con poca o ninguna gestión. También depende del sector en el que se mueva la empresa. De manera que esa gestión requiere de diversificación en los ingresos, optimización en los costos y un buen manejo del flujo de capital de trabajo.

Existen datos sobre márgenes parametrizados por sectores como el de alimentos, entretenimiento, turismo, salud (prevención y cuidado), servicios, industria y energía. Dichos márgenes derivan del promedio y desde ese punto, los diferentes jugadores compiten por ofrecer un excelente producto o servicio con valor agregado.

Asi mismo existe la “gimnasia financiera”, esa en donde se retrata el movimiento de recursos para ubicar los activos y pasivos en donde corresponda.

En ausencia de oportunidades de crecimiento y teniendo recursos en exceso, la última opción sería la distribución de dividendos extraordinarios, porque podría interpretarse, en el mejor de los casos, como una limitación de la creatividad de la gerencia.

Y es que estar líquidos podría ser rentable, pero esperar en el tiempo puede volverse costoso. Así es como reconocidos empresarios, han optado por llevar a cabo procesos de recompra de acciones en el mercado, con el permiso previo del regulador. Esto tiene al final un objetivo y es el de aumentar el valor intrínseco (patrimonial o en libros) de las acciones que quedan en circulación.

Si el valor intrínseco de la compañía se fortalece, sus indicadores comparables se ajustan frente a sus pares, asumiendo que los ingresos por el margen del negocio, crezcan en la misma proporción. Sacar acciones de circulación es un ejercicio válido, pero algunos analistas consideran que sacar dinero (por exceso) de la caja de una compañía no es comprensible. Sin embargo, en un ambiente de tasas bajas y reestructuración de créditos, termina siendo más conveniente trabajar con los recuros de un banco que con los recursos de los accionistas.

Actualmente Alibaba (BABA) y Berkshire Hathaway (BRK) – entre otros – tienen programas activos de recompra de acciones.

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Mario Montoya