Canal Securities

El ABC de las pensiones

En los últimos años ha habido un gran debate sobre la sostenibilidad de los programas públicos de pensiones. Para empezar a resolver el reto, hay que partir por entender qué son y cómo funcionan.

Un plan de pensiones, es un esquema mediante el cual las personas, durante su vida productiva, contribuyen periódicamente parte de sus salarios o de sus ingresos a una cuenta de ahorro pensional. Las cuentas pueden ser individuales o colectivas. Los dineros que allí se acumulan más los réditos de las inversiones que dichos ahorros producen, forman el capital de donde a la edad de retiro, los cotizantes derivarán una renta para su vejez. 

Así, las pensiones que los cotizantes deriven de sus planes dependen de cuantos años coticen, los montos que coticen y los rendimientos de las inversiones durante la vida del ahorro. Cualquier beneficio superior al resultado financiero de estas variables, es siempre el resultado de algún subsidio cruzado o de pagos de terceros, -como el gobierno- para mejorar las pensiones. Y esto nos lleva a un tema central, los criterios de distribución de los beneficios pensionales. 

Existen dos tipos de fondos, los de Beneficio Definido (BD) y los de Contribución Definida (CD). Los planes de Contribución Definida son aquellos en que se conoce lo que pones, pero lo que recibes al final será determinado por esos pagos, el tiempo que los hagas y por el retorno de las inversiones. Sabes lo que pones, pero de antemano no sabes lo que vas a recibir. Allí el fondo, no tienen ningún riesgo externo puesto que solo paga lo que el fondo generó. Normalmente estos fondos se componen de cuentas individuales por cada uno de sus participantes y donde cada quien puede ver lo que puso y lo que le ha redituado. Igualito a una cuenta de bancaria, pero donde no se puede disponer de ese dinero sino hasta su retiro.

El otro sistema es el de Beneficio Definido (BD). En el BD, el cotizante sabe de antemano, cuanto se va a llevar al final de su vida productiva -siempre y cuando cumpla con requisitos de edad, número y monto de cuotas-. Este monto usualmente es expresado en un porcentaje de una fórmula basada en tu historia salarial. Aquí, los retornos del mercado de inversiones se ignoran.

El primer reto de los fondos de pensión, de BD o de CD, es lograr devolverle a la gente un retorno cónsono con las realidades financieras y con sus contribuciones. Si los sistemas no están en equilibrio con sus realidades, se acabará repartiendo más de lo que se acumula, creando déficits al fondo. En los fondos de CD es muy difícil que esto pase porque nadie se lleva más de lo que acumula. Mas bien puede pasar al revés, que se haya ahorrado poco.  Pero en los fondos colectivos de BD, es muy común excederse porque el fondo tiene una obligación de pagar una determinada cifra divorciada de los rendimientos del ahorro. Y cuando no se logra ese equilibrio, se debe echar mano a otros recursos del fondo, que no es otra cosa que las contribuciones de los que aún no se jubilan, y que vienen atrás. 

Los fondos de BD son fondos colectivos. Allí, en ese universo de cotizantes, donde unos viven más y otros menos, se produce un efecto de compensación entre los miembros.  Eso es lo que se llama comúnmente la solidaridad del fondo. Pero, en un fondo de BD desequilibrado, donde consuetudinariamente estás tomando fondos que deben pagar pensiones futuras para cubrir pensiones presentes no hay solidaridad, porque no hay compensación entre la misma generación. Eso ya una pirámide donde los que salen primero lo hacen a costa de los que vienen atrás.

Los fondos de BD han sido los mas populares a través del tiempo, pero también los más abusados porque no guardan relación con la suerte de los mercados financieros. Eso se pregona como una virtud, cuando en realidad es la base de su fracaso. Se pactan pensiones muy generosas sin contrapartes de contribución o se pagan pensiones “doradas” a ciertos grupos con poder político. La tasa de sustitución o sea la relación de lo que aportaste a lo que vas a recibir de acuerdo a la OIT (Organización Internacional del trabajo) para una persona con 40 años de cotizaciones debe rondar el 45% del promedio de sus salarios anuales. En Panama con 20 años de contribuciones la tasa es 60% de los 10 mejores salarios anuales. Con esos descuadres es imposible equilibrar el fondo a menos que como, se pide a gritos, se cambien los parámetros de cuotas, densidad de cuotas y edades de retiro. 

Pero aún en los países serios que velan por un BD equilibrado, el sistema tiene dos enemigos naturales; el envejecimiento y las bajas tasas de fertilidad de la población. Entre mas vive la gente sus jubilaciones son mas largas y costosas. Y entre menos hijos haya por familia, menos gente habrá cotizando para sufragar estas cada vez más prologadas pensiones. Estas irreversibles realidades obligan a continuos ajustes en las edades de jubilación y los años de cotización.

Por eso, cada vez hay más países moviéndose a alguna forma de Contribución Definida, donde cada uno lidie con su realidad. Pero la contribución definida no está exenta de problemas. Allí también hay que llevar al cotizante a permanecer más años en el sistema y jubilarse de mas edad. De igual manera, para uno y para otro sistema, se debe revisar integralmente las políticas de inversión, el tercer elemento en un buen plan. Allí sin tomar riesgos excesivos se pueden incrementar los retornos de las inversiones.


Mr. B.