Canal Securities

El rebalanceo de un portafolio

Un portafolio debería ser redistribuido cuando alguno o varios de los activos que lo componen, se alejan del perfil de riesgo que se trazó inicialmente.

Una vez el inversionista logra ubicarse dentro de un perfil de riesgo en donde se siente cómodo, su objetivo se centra en mantener las inversiones en equilibrio. Esto significa que las proporciones que determinó desde el inicio por sector, industria, moneda, ubicación geográfica y/o tipo de activo, se mantengan en el tiempo para lograr el objetivo de largo plazo.

Si el inversionista lleva recursos frescos hacia su portafolio, las nuevas inversiones se concentrarían en aquellos activos que no se han visto favorecidos en la revisión y si las cargas se mantienen, el dinero se distribuye proporcionalmente.

Es válido también cambiar de estrategia por temas inherentes al mercado o por decisión propia del inversionista. Los rebalanceos permiten que haya movimiento de precios y si todos los agentes hacen estos ejercicios, tendremos encendido “el piloto” de la oferta y la demanda en las plazas bursátiles. Por eso existe la volatilidad (variación de precios); esa misma que suma o resta valor, pero que indudablemente genera unas grandiosas oportunidades de entrar al mercado.

Regularmente se nos muestran tres escenarios que acotan el riesgo por perfiles:

  1. Perfil Conservador
  2. Perfil Moderado
  3. Perfil Agresivo

Y entre estos tipos de perfiles, se expone el portafolio para volverlo más arriesgado que agresivo o más moderado que conservador; por citar un ejemplo.

Ahora bien, no hay una norma que indique las proporciones exactas para tener un portafolio que lleve nuestro perfil de riesgo, pero la literatura disponible nos puede mostrar lo siguiente:

  1. Portafolio conservador: 100% en renta fija.
  2. Portafolio moderado: 70% en renta fija y un 30% en renta variable.
  3. Portafolio agresivo: 30% en renta fija y un 70% en renta variable.

La dinámica del mercado, esa en donde un activo se cae y otro se dispara, permite hacer rebalanceos y ajustar valores para mantenerse en equilibrio como se mencionó al principio de este escrito. Los portafolios no son perfectos y la gestión se hacer al mejor esfuerzo. El horizonte de tiempo juega un papel importante, porque si el inversionista se traza una meta para acumular ahorro con intereses compuestos (reinversión de beneficios), al cabo de un tiempo, podrá observar resultados muy positivos.

Se puede concluir que la administración del riesgo agrega valor y que esa gestión puede estar sustentada en la diversificación.

Nota: este escrito no constituye una oferta en firme y está sujeta a las variaciones de precios de mercado. Los perfiles y proporciones mencionadas fueron tomadas a manera de ejemplo y pueden cambiar en cualquier momento.

Si quieres conocer más acerca de nuestra opinión del mercado y nuestras mejores fórmulas de inversión, déjanos tu información en el siguiente formulario:

Mario Montoya