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Los NFT, la última Coca-Cola del desierto…

Hoy en día la mayoría de los NFT se basan alrededor de los artículos de colección (arte) pero no es el único fin, considerando que ya se han vendido propiedades a través de esta tecnología.

Hace un tiempo atrás, el tema caliente detrás de cada mesa de reunión probablemente era el Bitcoin. Se decía que posiblemente si uno compraba (valga la aclaración que es muy diferente a invertir) la criptomoneda podría generar una riqueza impensada. Hoy en día, las conversaciones han empezado a evolucionar, desde la comprensión de lo que realmente hay detrás de todo el mundo de las criptomonedas y la evolución que viene de la mano de esta revolución tecnológica.

En este sentido, muchos hemos empezado a entender y apreciar, que detrás de las criptomonedas, hay una tecnología que ha venido a cambiar el mundo en distintas facetas. Nos referimos a la tecnología Blockchain, que para resumirlo de forma muy breve y sencilla podemos decir que es el libro contable donde se registran cada una de las operaciones o transacciones de las criptomonedas.

La cadena de bloques, es un registro único, consensuado y distribuido en varios nodos de una red. Ahora sabemos que la tecnología de bloques, puede tener un sin fin de usos y que el Bitcoin y otras criptomonedas son solo una pequeña parte de su uso y funcionalidad. El uso puede ir desde la gestión de bienes y documentos digitales, registros de los diferentes sistemas de salud, información confidencial que necesita ser preservada de manera intacta, entre otros.

Como no podría ser de otra manera, vivimos en un mundo que evoluciona de forma muy acelerada, y la revolución tiende a llegar a todos los segmentos de la economía. El mundo de inversiones conoce que uno de los medios alternativos de inversión para muchos individuos con patrimonios importantes es el mundo del arte. Según algunos datos, el 61% de las grandes fortunas invierten entre un 11% y un 50% de su patrimonio en arte. Esto claramente nos indica que el arte es un sector de mucha relevancia y que la tecnología iba a encontrar su camino para estar muy presente.

Justamente eso fue lo que pasó y lo estamos viviendo actualmente de una forma muy intensa. El interés por el arte a nivel mundial ha evolucionado al interés del arte pero de forma digital. A través de la tecnología Blockchain que mencionamos anteriormente, se han podido crear los tokens no fungibles, o como se los conoce popularmente, los NFT (Non Fungible Token). Los NFT son fichas que están compuestas de códigos de identificación única que no pueden ser reemplazados, no se pueden dividir y contienen información sobre el autor y el propietario. Los NFT son un activo “inimitable” en el mundo digital que puede ser comprado y vendido como cualquier otro tipo de propiedad, pero no tienen forma tangible en sí mismos.

En el mundo anterior a la revolución tecnológica, los bienes tangibles eran sinónimo de valor, uno necesitaba poder tocar para confirmar la tenencia de un activo. Hoy en día, eso parece estar quedando atrás. Si pensamos en el valor que una gran parte de la población le ha empezado a dar a los bienes intangibles en diferentes formas, podríamos empezar a apreciar la idea de que el valor futuro de las cosas materiales va a estar en lo que podamos observar únicamente sin la necesidad de certificar a través del tacto que el activo es verdaderamente real.

La evolución tecnológica, nos lleva a lugares y situaciones impensadas. Hoy en día la mayoría de los NFT se basan alrededor de los artículos de colección (arte) pero no es el único fin, considerando que ya se han vendido propiedades a través de esta tecnología.

En lo que vamos del año hemos podido presenciar operaciones millonarias, en las cuales se han vendido distintos “productos” a través de esta tecnología que son por lo menos muy llamativos, por lo que representan. Para citar algunas:

El 19 de febrero, un gif animado de Nyan Cat, un meme de 2011 de un gato volador, se vendió por más de USD 500,000.

GIF: Chris Torres

El fundador de Twitter, Jack Dorsey, promovió un NFT del primer tweet de la historia, con ofertas que alcanzaron los USD 2.5 millones.



La obra llamada: Everydays: The first 5.000 days, realizada por Mike Winkelmann, conocido mundialmente como Beeple por prácticamente USD 70 millones.

Image Source: Beeple


El más reciente, la foto que inspiró la creación de la moneda Dogecoin, se acaba de vender por una cifra de USD 4 millones.

Image source: NBC News; Getty Images


Considerando estos ejemplos, las dudas sobre el valor real de estos productos son elevadas. Asumir que un “algo” que en realidad no es tangible tiene un valor, no deja de ser dudoso. Considerar este tipo de compras como un nuevo activo de inversión es algo que no compartimos actualmente. 

El valor de la tecnología detrás de este tipo de revolución sin dudas es incalculable. Sin embargo, es importante no perder el horizonte y entender que el mundo de inversiones no puede estar condicionado ni mezclado por factores ajenos que han llevado a la creación inmensa de riqueza por algunos participantes del mercado que han visto oportunidades de mayores beneficios a través de la ingenuidad e inocencia de otros…

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Marcos Velez