Canal Securities

Opciones financieras: otra alternativa de inversión

En el artículo publicado hace dos semanas, hablamos del derecho para quienes compran, ahora veamos el lado de quienes tienen la obligación.

(2da parte: la obligación)

Si hay un lado en “la pantalla” que demanda comprar opciones, en el otro hay unos inversionistas más osados que construyen la oferta y son los vendedores de los contratos estandarizados.

Las opciones son derivados financieros que complementan una estrategia de inversión en donde el activo subyacente pueden ser acciones o ETF´s que coticen en un mercado organizado.

No todas las acciones (o ETF´s) son objeto de opciones, ya que deben cumplir con algunos criterios como liquidez y capitalización, sólo por citar dos requisitos.

En ambos lados de la pizarra observaremos dos columnas, una será la oferta y la otra es la demanda o el Bid / Offer como se les llama habitualmente.

En el offer de los calls, el vendedor asume la obligación de vender una cantidad de contratos que representan un número de acciones definido (un contrato = cien acciones).

Un contrato call contiene el número de contratos a negociar, el ticker del subyacente, fecha de vencimiento y precio de ejercicio. Puede ser ejecutado por parte del comprador (o recomprado por el vendedor) antes del vencimiento, incluso, desde el mismo día en el que se abre. Es útil para agregar valor a un portafolio de largo plazo. El vendedor a cambio, recibirá del comprador una prima por dicha operación.

Si al momento del vencimiento, el contrato no es ejecutado, la prima es del vendedor y conservará sus acciones. Si ejecutan el contrato, entregará las acciones, pero se queda con la prima… en teoría, venderá más arriba porque la prima suma con el precio de ejercicio (strike). Las ventas al descubierto, es decir, esas que se realizan sin tener las acciones, están limitadas por la propia bolsa en la que se esté trabajando para evitar excesos en la especulación y apalancamiento. De esta manera se motiva la gestión sobre portafolios que realmente existen y tengan capacidad de compra.

Ahora bien, el put obliga al vendedor a comprar acciones a un precio determinado en el contrato. El vendedor de un put debe entender que adquiere una obligación de compra y por ello le abonan una prima a su favor que descuenta el precio real de ejercicio. Así pues, al vendedor del put le deben gustar las acciones que está dispuesto a tener en su portafolio. Si entran en su portafolio y se resta el valor de la prima, el precio de compra en la práctica es menor. Sólo tendrá que esperar a que la acción vuelva a subir para venderlas. Tal vez opte por iniciar una estrategia de calls cubiertos como se explica al principio y de alguna manera, se siga agregando valor de caja en cada movimiento.

Si decide explorar este lado del mercado, debe estar asesorado por un profesional, para que le apoye con la mejor alternativa, porque lo que aquí se explica está en términos generales y habrá que aterrizarlos en la realidad.

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Mario Montoya