Canal Securities

Oro

Hace tan solo unos meses, cuando los mercados financieros habían caído de forma brusca y casi inmediatamente empezaban a recuperar todas las pérdidas sufridas, la atención por parte de los inversionistas y de los principales medios de noticias se centraban en el comportamiento del metal precioso por excelencia, el ORO.

Sin embargo, poco a poco esa atención se fue dispersando. Actualmente, ante el protagonismo que ha empezado a tener el bitcoin, daría la impresión de que el foco de atención se alejó de un activo que sin dudas tiene una gran importancia en términos económicos y financieros a nivel mundial.

El tema de las criptomonedas ha captado la atención de todos. Por un lado, inversionistas pequeños con la idea de que se podría haber encontrado el camino fácil y rápido para hacer crecer su patrimonio de forma exponencial, y por otro lado, firmas de inversión reconocidas a nivel mundial que han empezando a aceptar al Bitcoin como un activo adicional a tener en sus carteras de inversión debido a la posibilidad de que el mismo tenga características de protección y/o un potencial de crecimiento elevado y además, debido al famoso FOMO (miedo de quedar fuera) que está cada vez más presente.

Consideramos que actualmente, compararlos no sería lo correcto. El nivel de volatilidad que tiene uno respecto al otro es muy diferente. Actualmente el oro es totalmente aceptado y por otro lado el Bitcoin, a pesar de estar incrementando su aceptación, aún tiene un nivel de riesgo financiero y reputacional muy elevado. 

Dicho todo esto, ¿Cuál es la situación del oro actualmente?

Como podemos observar en la gráfica, el precio del metal tuvo un rally importante en los últimos 15 días de julio, en los cuales tuvo un aumento de un 15%. A partir de esa fecha vemos que el precio del oro ha mostado una consolidación importante entre los USD 1,850 y USD 1,950. 

Si consideramos el rally del mercado de renta variable alcanzando nuevos máximos históricos y la fiebre del bitcoin alcanzando niveles por encima de los USD 40,000, es interesante que no se haya dado una fuga de fondos sobre el metal precioso. Por el contrario, a continuación podemos observar algunos gráficos que nos señalan que aún podría haber una tendencia favorable para la apreciación del precio del oro. 

¿Cuál podría ser el escenario para este año?

A lo largo del año 2020, el oro tuvo su mejor rendimiento en una década con un aumento de más del 24%. El aumento ha estado influenciado principalmente por los siguientes factores:

  • Deteriorización de la confianza en las divisas debido al debilitiamiento de los presupuestos fiscales.
  • Tasas de interés negativas o prácticamente en cero en la mayoría de las monedas.
  • Inmensa inyección de liquidez por parte de los Bancos Centrales.
  • La enorme cantidad de flujo de efectivo que ha entrado a los ETF´s que siguen a la moneda.

Según el consenso, este año podríamos ver un escenario de recuperación en muchos de los indicadores macroeconómicos más importantes. Por el lado de la demanda se estima que haya un aumento en la cantidad de toneladas compradas respecto al año 2020 en un 20%. Se estima que habrá un aumento del 10% en el suministro de las minas a nivel mundial respecto al año anterior. Las expectativas respecto a las tipos de interés son de estabilidad en los niveles actuales a lo largo de este año y se espera que los bancos centrales mantengan e incrementen sus elevados déficits fiscales.

Se estima que para la primera mitad del año las perspectivas respecto al precio del metal precioso deberían mantenerse positivas. Las estimaciones de los grandes bancos van desde USD 1,850 a USD 2,200.

La segunda mitad del año podría ser más desafiante para la sostenibilidad del precio del metal considerando que estaríamos ante una mejor situación macroeconómica. La cantidad de flujo de efectivo proveniente de los ETF´s disminuiria y las perspectivas de un cambio en la política monetaria podrían estar en discusión.

Por lo cual, ante un escenario aún incierto en muchos sentidos, en el cual más alla de las ayudas fiscales implementadas y las perspectivas de recuperción económica que generan ilusión, la crisis ocasionada por la pandemia aún no esta resuelta. Es por esto que consideramos el oro como un activo indispensable en una cartera de inversión, en la cual el objetivo y el horizonte de inversión que tenga cada cliente es relevante para asignar el peso adecuado de este activo dentro de cada cartera.

Creemos que la apreciación puede ser todavía importante en un corto y mediano plazo y estamos seguros de que hay algo que no pasara y es que el valor del oro no desaparecerá.


Para conocer más, déjanos tus datos y nos contactaremos contigo.