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Petroleo y liquidez

Como una mancha de petróleo en el mar | Inflación

Los analistas financieros, los entes reguladores y la prensa han dado, a mi juicio, poca importancia al tema de la inflación inercial. Esto es a la inflación que se genera y multiplica como consecuencia de la expansión monetaria o la oferta monetaria. 

Mas bien parece que el brote inflacionario que desvela a las autoridades y a los financistas, es aquel que ha producido un alza de costos. Esta inflación se deriva de las restricciones a la oferta de bienes en razón de la congestión de puertos y el colapso mundial de las cadenas de suministros. En el último mes se suman, los efectos de la guerra, el bloqueo y las sanciones económicas a Rusia, que añaden al desabastecimiento y con ello presionan más los precios a nivel mundial.

Producción masiva de dólares

Ante este escenario de corto plazo, ha pasado desapercibida la enorme emisión de dólares que los Estados Unidos ha creado de la nada para financiar una gigantesca renovación de infraestructura y para financiar ayudas y subsidios en forma masiva. Se sabe que, desde el inicio del gobierno demócrata, ¡se han emitido dólares por el equivalente al 32% de todos los dólares emitidos antes!

Como es casi imposible que esos dólares generen de inmediato producción que los consuma, el efecto inmediato es la pérdida del valor de esa moneda por el exceso de oferta. Muchos dólares persiguiendo pocos bienes, y la pérdida de valor, automáticamente se refleja en mayores precios. Estos se ajustan para retener el poder adquisitivo cosa que frecuentemente termina en un espiral de ajustes hacia arriba.

Efecto Inflacionario

El efecto inflacionario de la expansión monetaria corroe todos los aspectos de la economía, y como una mancha de petróleo en el mar, se expande en silencio, a la velocidad de la economía y se acelera en la medida que las expectativas inflacionarias de los consumidores sean mas pesimistas. 

Este tipo de presión inflacionaria es mas temida que la inflación de costos. Se debe a que estos podrán cesar con el fin de las causas que lo generaron; la congestión portuaria, guerra, suministros insuficientes etc. El abatimiento de la inflación que trae el crecimiento excesivo de la oferta monetaria es más complejo. Este tipo de inflación no afecta a la economía en forma general, el efecto es asimétrico afectando unos precios mas que otros con lo que se experimentan otro tipo de distorsiones en la economía. 

Esta inflación que devalúa la moneda también incide en el costo del dinero. Las tasas de interés suben tratando de recuperar el valor perdido. Pero también suben porque la receta mas trillada para combatir la inflación es subir las tasas buscando desacelerar la economía. Doble golpe a la economía.

Cuando se deja correr este tipo de excesos monetarios es difícil detenerlos sin causar una recesión. Así, hemos visto en el mundo inflaciones galopantes de miles de por cientos anuales, Venezuela ahora, Bolivia no hace mucho y Alemania en los años 30 son casos emblemáticos.

Cómo abatirla

Una parte de la receta para abatirla es cerrar el grifo del gasto público improductivo, y eso no solo es duro técnicamente sino casi imposible políticamente.

Por eso las recetas exitosas pasan por drásticos aumentos a la tasa de interés y recortes de la masa monetaria. Ambas son medidas muy dolorosas para la economía y la gente. Es legendario el abatimiento de la “gran inflación” de fines del 70 por la ejecución de Paul Volcker entonces presidente de la Reserva Federal de EE. UU. Para ello Volcker llevó las tasas de interés hasta 22% y recortó drásticamente la masa monetaria. Fueron medidas duras y dolorosas, pero solo así pudo conjurarse una elevada inflación. La misma estaba entronizada en la estructura de la sociedad americana, con negativas secuelas en todo el mundo.

Por ahora y hasta ahora, la cabeza de esta serpiente inflacionaria está disimulada. En parte porque la crisis de guerra ha favorecido el dólar y en buena parte porque el poder legislativo de EE. UU. (léase congreso y cámara) han logrado trabar buena parte de las aspiraciones del presidente Biden. Pero insisto, atribuirle las autoridades, todo el efecto inflacionario presente a empuje de costos y no analizar críticamente los efectos de la oferta monetaria es no haber leído bien a Milton Friedman, ni a los maestros de la Escuela Austriaca. También les haría mucho bien leer las memorias de Paul Volcker para que vean a lo que nos enfrentaríamos.


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Mr. B.