Canal Securities

Perspectivas | Agosto 2021

El índice MSCI de Metales y Minería ha sufrido una profunda corrección, sin embargo sectores disruptivos podrían multiplicar la demanda de metales hasta 10x en los próximos años.

RESUMEN DEL MES

  • La situación en Afganistán se vuelve más complicada, tras la operación fallida de Estados Unidos de evacuar al personal militar y refugiados afganos.
  • En el Simposio Jackson Hole llevado a cabo el último fin de semana de agosto, el Presidente de la Reserva Federal Jerome Powell, insinuó que el programa de compra de activos (120,000 millones de dólares al mes) podría ser modificado antes de fin de año. También apuntó que dicha medida no significa que se avecina un incremento en las tasas de interés.
  • Los índices globales más importantes mostraron retornos sólidos, continuando su desempeño sobresaliente en lo que va del año. Tanto el S&P 500 como el Nasdaq 100 han logrado niveles récord, dentro de los cuales han destacado el sector Financiero, de Comunicaciones y de Servicios Públicos.

ESQUINA MACRO

El mes pasado, más del 85% de las compañías que presentaron resultados empresariales superaron las estimaciones de ganancias hechas por los analistas. Mientras que los beneficios corporativos aumentaron 90% desde los niveles de inicio de año. A pesar de la presentación de estos resultados sobresalientes, el S&P 500 y otros índices globales experimentaron una breve volatilidad debido a las crecientes tensiones en Afganistán. 

Posteriormente al ataque en el aeropuerto de la capital afgana, el S&P 500 y el Nasdaq 100 cayeron brevemente a nuevos mínimos en el mes. Sin embargo, mientras los talibanes incrementan el control sobre Afganistán, los mercados parecen ignorar los últimos acontecimientos en Kabul registrando nuevos máximos en la última semana de agosto. 

Los balances de los consumidores se mantienen sólidos luego de que la mayoría de los hogares han aumentado sus ahorros lo que ha significado un incremento de billones de dólares durante el último año en forma general.

Luego de que algunos miembros del Comité Federal del Mercado Abierto de la Reserva Federal insinuaron una disminución en el programa de adquisición de activos, los índices registraron una leve caída.

En su discurso en el Simposio Jackson Hole, Powell se inclinó con la opinión de la mayoría de los participantes del evento, quienes consideraban que si la economía continuaba por el sólido sendero de recuperación, sería apropiado empezar a reducir la compra de activos que hasta ahora venía realizando la institución monetaria. 

Dado que los miembros de la Reserva Federal mantienen el consenso respecto a la inminente necesidad del pleno empleo en los Estados Unidos, la narrativa de la inflación parece cambiar rápidamente. Los precios de los commodities han disminuido su ascenso en las últimas semanas, luego de que la oferta de bienes y servicios empieza a acercarse a la demanda de los consumidores. 

Incluso si la compra de activos disminuye, las presiones inflacionarias se mantendrán al límite debido a que la fuerza laboral todavía tiene 5.7 millones de empleos por recuperar antes de llegar a los niveles previos al brote de COVID-19. El problema es aún más evidente dados los números decepcionantes de empleo en agosto, donde se agregaron tan solo 235,000 nuevos empleos, comparado con 1.1 millones en julio y 962,000 en junio. 

Considerando que todavía persiste dicho déficit en la fuerza laboral y se mantiene también el objetivo de inflación constante por encima del 2% a largo plazo, Powell no parece inclinado a subir la tasa de fondos federales. Esto impactó positivamente al mercado y negativamente al dólar, al tiempo que permite indirectamente un nuevo impulso a las materias primas.

RENTA VARIABLE

La mayoría de las compañías continúan mostrando sólidos retornos en lo que va de año, dado que buena parte de los sectores ascendieron a nuevos niveles máximos en el mes de agosto. Las acciones de crecimiento (Growth) como las de valor (Value) parecen mostrar un desempeño muy similar, lo que refuerza el sólido panorama de los índices globales.

Durante el último mes, el S&P 500 tuvo un rendimiento del 2.8%. Sin embargo, varios sectores tuvieron un desempeño explosivo, liderados por el sector financiero (XLF +5.15%), seguido de Comunicaciones (XLC +3.91%) y Servicios Públicos (XLU +3.91%). A pesar de un rendimiento anual (YTD) de más de 30%, el sector energía (XLE -2.0%) fue el único sector del S&P 500 en cerrar el mes en negativo. 

El repunte de las compañías estadounidenses posterior al brote de COVID-19 fue impresionante, potenciado por indicadores de fortaleza económica. El crecimiento de los ingresos corporativos y en general la solidez de la economía en un clima de tasas bajas todavía brindan un clima favorable para las inversiones en renta variable. El ciclo económico también sugiere que las expectativas se inclinan por un crecimiento económico sostenido.  Los inventarios de los consumidores del Índice Manufacturero ISM se encuentran en mínimos históricos y un índice ISM saludable con frecuencia sugiere que el mercado puede seguir cosechando nuevos máximos.

A pesar de fortaleza económica y resultados corporativos muy sólidos, el mercado se ha vuelto más cauteloso y el momentum ha disminuido por temor a los efectos de las nuevas variantes del COVID-19. Métricas de la amplitud de la subida de precios, como el Advance/Decline (Compara la cantidad de acciones que avanzan respecto a las que retroceden), muestran divergencia con los precios. Indicadores de ese tipo podrían ser señales de fragilidad y de una posible corrección saludable en el corto o mediano plazo. 

Ante todo lo mencionado, mantenemos nuestro posicionamiento de sobre ponderación (Overweight) en los sectores de Salud, Financieros, Industriales y Energía. Sin embargo, respecto al sector de Materiales, del cual hemos sido proponentes durante los últimos meses, estamos reduciendo nuestro posicionamiento de sobre ponderación a Neutro.

Las caídas de las materias prima y las comunicaciones de China en cuanto a la producción de acero son noticias que nos dan cierta pausa. Los “drivers” de todas formas siguen siendo positivos a largo plazo para el sector de materias primas. En este sentido, volveremos a posicionarnos en sobre ponderación respecto al sector, cuando encontremos un nuevo momento técnico o fundamental que nos parezca más adecuado.

RENTA FIJA

Con relación al mercado de Renta Fija, considerando los datos negativos de ventas minoristas y sentimiento del consumidor de la Universidad de Michigan, las tasas estadounidenses han experimentado un rally moderado en las últimas dos semanas. Los bonos del Tesoro se recuperaron, aunque cerraron el mes de agosto en negativo. Este mes, los segmentos de deuda que lideraron fueron los Convertibles (+2%) y lo de Mercados Emergentes USD (+0.9%).

Por ahora los inversionistas mantienen su exposición a las tasas estadounidenses, pero consideramos que la curva de rendimiento americana puede mostrar volatilidad en las próximas semanas debido a que el Congreso se prepara para debatir los lineamientos para el aumento del límite de la deuda en las próximas semanas.

Seguimos pensando que la renta fija posee una relación riesgo/ beneficio inferior a la renta variable. A pesar de un movimiento al alza en el último mes, los bonos de calidad inferior (High Yield) han tenido un desempeño muy por debajo de los bonos de calidad superior (Investment Grade), especialmente los bonos corporativos y bonos de mercados emergentes, durante el último año. Las primas de riesgo siguen estando en un mínimo histórico para varios segmentos e incluso por debajo de los niveles previos a la pandemia. Obtener un rendimiento ajustado al riesgo con unas primas históricamente bajas y unas tasas a 10 años en 1.30% se vuelve misión imposible.

ESQUINA TÉCNICA

  • El momentum del mercado está dando señales de fragilidad. Si comparamos la subida del mercado con el indicador “Advance/Decline”, podemos observar ciertas divergencias.
  • Una divergencia entre el índice del mercado que sube y el indicador “Advance/Decline” que baja señala que el mercado sube gracias a las empresas de capitalización grande y no porque una mayor cantidad de acciones esté apoyando la subida del índice.
  • Indirectamente, eso representa un posicionamiento cauteloso por parte de los inversionistas, que estarían posicionándose en empresas grandes y sólidas, más que en compañías especulativas y pequeñas.
  • Históricamente, una divergencia del indicador con el mercado ha marcado un periodo de consolidación.

TEMA DEL MES

Tomando ganancias parciales en compañías de Metales y Minería 

Desde el 11 de mayo, el índice MSCI de Metales y Minería ha sufrido una profunda corrección. El sector ha caído abruptamente debido al pésimo desempeño del precio del hierro. La caída ha acumulado cinco semanas de nuevos mínimos y tras la caída de 9% de la semana pasada, el sector ha retrocedido 40% desde el pico que experimentó en mayo. Esto se ha dado principalmente por la reducción de producción que planea realizar China para disminuir la contaminación.

El mercado de hierro se encuentra en una encrucijada, la demanda mantiene a flote el mercado del acero, pero la descarbonización y la atención sobre los materiales de alto grado pueden impactar negativamente su precio. Actualmente, la industria del acero produce más carbón que el mercado del hierro. Los gobiernos se encuentran bajo presión para legislar y regular los mercados para reducir las emisiones lo antes posible. 

Recientemente, el mercado de cobre también ha estado bajo presión para reducir el efecto de las emisiones. Siendo uno de los metales más representativos de la economía, su desempeño ha tenido la peor caída en dos meses, al registrar un descenso de -5.2%. Técnicamente, el mercado del cobre ha abandonado la tendencia alcista en la que se encontraba, lo que ha alarmado a algunos analistas. 

A inicios del 2021, Wood Mckenzie estimaba que la industria del cobre había comprometido 120 mil millones de dólares para expandir la producción y contrarrestar la falta subyacente de recursos. A pesar de esta inversión, se espera que la producción neta caiga a partir de 2024 y considerando que el crecimiento de la demanda se anticipó, esto significa que el pronóstico definitivo es un déficit de 16 millones de toneladas métricas para 2040. El cobre es uno de los metales esenciales para la producción de vehículos eléctricos, así como para la carrera espacial de algunas empresas privadas. Ante el acuerdo de limitar el calentamiento global por debajo de dos grados centígrados se requeriría que las ventas de vehículos eléctricos aumenten de 5 millones a 80 millones de unidades para 2030. Por otro lado, el crecimiento proyectado de la generación solar de energía llevaría la demanda del cobre de 0.4 (cifra del 2020) a 1.3 millones de toneladas métricas para 2040. Consideramos que este desfase entre la futura oferta y demanda será sustancialmente significativa para mantener los precios a niveles atractivos en el futuro. 

Source: Visual Capitalist

Los tres grandes productores de metales (BHP Group, Rio Tinto y Vale) son piezas fundamentales para la tendencia de crecimiento del sector de vehículos eléctricos y jugarán un rol esencial en la producción de los metales necesarios. Sin embargo, es importante destacar que estas tres compañías también dependen del hierro y el cobre para generar beneficios. La caída que hemos analizado en el mercado del hierro y la reducción de la producción de China podría tener un efecto negativo en el corto plazo, cuestión que preferimos evitar. En cualquier caso, cualquier corrección del sector de metales y minería se mantienen como oportunidades de compra para los inversionistas de largo plazo. 

Los mercados son una mezcla de aspectos fundamentales de largo plazo y los cambios en el sentimiento de los especuladores de corto y mediano plazo. De allí que incluso si nuestra perspectiva a largo plazo es positiva, la reciente caída en el mercado de los metales nos obliga a mantenernos cautelosos para los próximos meses. En consecuencia, preferimos reducir nuestra exposición a dicho mercado, manteniéndonos neutrales por ahora.

El mercado por ahora está dudando sobre una posible desaceleración económica como consecuencia de la variante Delta del COVID-19. Las expectativas de inflación por parte del mercado se encuentran actualmente en 2.26%, una cifra por debajo del rango 2.5 – 3% correspondiente al objetivo de la Reserva Federal. Por lo cual, si se producen mayores y nuevos cuellos de botella (bottlenecks) en la producción, se podría crear una inflación prolongada sumada a la mencionada posible desaceleración económica.

Más allá de que una inflación elevada puede ser positiva para el sector de materias primas, consideramos que el sector podría reaccionar negativamente a este proceso de desaceleración, razón por la cual nos mantenemos cautelosos.


Marcos Velez