Canal Securities

Perspectivas | Octubre 2021

RESUMEN DEL MES

  • Los mercados financieros se recuperaron de la caída del mes de septiembre para cerrar octubre en nuevos máximos históricos, con una racha de cuatro semanas de rendimiento positivo impulsada por las ganancias empresariales.
  • En la reunión de la Fed a principios de noviembre, Powell anunció el comienzo del tapering, pero sostuvo que las tasas no subirían en el corto plazo. Más tarde mencionó que los riesgos de que la inflación se mantenga persistentemente alta están especialmente presentes dadas las interrupciones de la cadena de suministro.
  • Las expectativas de inflación han aumentado, el bono del tesoro a 10 años ha llegado a subir por encima del 1.6% y ha permanecido de forma constante por encima del 1.5%.

ESQUINA MACRO

La Fed se mantiene entre la espada y la pared, es incapaz de subir las tasas, pero al mismo tiempo la inflación sigue obstinadamente en niveles altos. Los niveles sustanciales de interrupción en las cadenas de suministro no han ayudado, lo que aviva los temores de que la temporada navideña sea la peor hasta ahora para muchas empresas. 

Sin embargo, en las declaraciones hechas a principios de noviembre, la Fed anunció que reduciría la compra de bonos en 15 mil millones de dólares por mes, pero no elevaría las tasas. Si bien la inflación sigue siendo “transitoria”, los niveles elevados podrían ser persistentes a medida que continúan las interrupciones de la cadena de suministro. Un gran ejemplo de los desafíos logísticos que enfrentan muchas empresas globalizadas, es la situación del puerto de Los Ángeles, uno de los más grandes de los EE. UU. Actualmente se tienen aproximadamente 200,000 contenedores en los barcos esperando ser descargados, lo que representa dos  semanas de trabajo.

Para tratar de aliviar los problemas, el presidente Biden anunció que el Puerto de Los Ángeles funcionaría 24/7. Sin embargo, los problemas no se detienen ahí debido a que no hay la suficiente oferta de camiones y espacios para almacenar contenedores vacíos. Por lo cual, a medida que más y más artículos vienen de Asia para satisfacer la demanda de los consumidores, se espera que el problema empeore en el corto tiempo, lo que pondría mayor presión sobre los precios. Así mismo, los precios de la energía se han disparado, lo que aumenta aún más los costos por lo tanto la inflación. Los precios del gas natural en EE. UU. han visto un incremento de más del doble desde principios de año, mientras que el precio del petróleo Brent alcanzó los 86 dólares por barril, los niveles más altos en años. En base a todo lo que se puede observar, la inflación no muestra señales de disminuir en el corto tiempo, pero aún así el mercado avanza, con los principales índices de renta variable marcando nuevos máximos y recuperando las pérdidas anteriores. 

El fuerte inicio de la temporada de beneficios empresariales ha tenido un impacto positivo, pero según la última encuesta de Bank of America el sentimiento por parte de los inversionistas ha incrementado hacia la baja (Bearish).

La encuesta mostró que el porcentaje de gestores de fondos con un un sentimiento bajista es el más elevado desde el comienzo de la pandemia. Habrá que ver si los mercados de valores confían en Jerome Powell de forma indefinida.

Las preocupaciones por la inflación han elevado los precios del oro por encimade los USD 1,800. Lo que ha ayudado al metal precioso a recuperar los niveles por encima de su promedio móvil de 50 y 200 días, una señal alcista de continuación y una buena apuesta por si esperamos que la inflación ya no sea transitoria o que las expectativas cambien. Dicho esto, no todo son malas noticias, las ganancias empresariales están superando las expectativas lo cual es una señal muy poderosa desde el punto de vista de una continuación de tendencia. Además, sectores del mercado de valor y cíclicos, como los metales industriales y los metales preciosos, que se han visto muy afectados recientemente ahora presentan puntos de entrada potencialmente atractivos. Creemos que todavía hay espacio en el mercado para aprovechar las rotaciones estando en las clases de activos adecuadas.

Las previsiones del PIB para 2022 siguen siendo bastante sólidas y alentadoras. Por tanto, estar posicionado de forma adecuada en clase y sector de activos definirá que los inversionistas puedan obtener un mejor rendimiento en los próximos meses. Como ha sido el caso durante todo el año, la inflación sigue siendo el tema principal de las narrativas. Los hogares en Estados Unidos, que cuentan actualmente con un exceso de ahorros de 2.4 billones de dólares y una relación deuda/activos históricamente baja, se encuentran en una situación mucho más sana económicamente que en el pasado. Las solicitudes iniciales de desempleo y la tasa de desempleo han disminuido, aunque gran parte de los puestos de trabajo perdidos el año pasado no se han logrado recuperar. Adicionalmente, varias otras métricas económicas (construcción de viviendas, pedidos de bienes duraderos, etc.) han seguido mostrando fortaleza.

RENTA VARIABLE

El S&P 500 ha cerrado por encima de sus máximos históricos el mes de octubre, hemos podido observar una fuerte recuperación de la caída de septiembre. Si bien mantenemos nuestro posicionamiento en renta variable a nivel global en Neutral, esperamos que ciertos sectores obtengan mejores resultados en los próximos meses. En particular, Metales y Minería y aquellos sectores fuertemente expuestos al mineral de hierro, que se han visto fuertemente afectados durante el último mes. A medida que las expectativas de inflación sigan aumentando, esperaríamos que los sectores cíclicos y de valor obtengan mejores resultados, por lo tanto hemos subido nuestro posicionamiento de Neutral a Sobreponderado, después de una rebaja que hubo en agosto. 

En la misma línea, las empresas mineras de oro han sido fuertemente descontadas por el mercado, por lo cual cotizan sustancialmente por debajo del S&P en casi todas las métricas: FCF Yield, EV/EBITDA y PE. Con el oro subiendo a medida que el escenario de la inflación transitoria pierde fuerza, esperaríamos que las mineras de oro puedan permitir obtener Alpha a través de la expansión múltiple. 

Si bien algunos aspectos del mercado son positivos, los indicadores de amplitud como la línea Avance/Disminución continúan mostrando divergencias respecto al desempeño del S&P 500. Nuestro consejo es tener un portafolio Barbell, compuesta de activos value/cyclicals y algunos segmentos de crecimiento con vientos de cola seculares, como video juegos, semiconductores y ciberseguridad. 

Desde el punto de vista de sectores, solo el sector de comunicaciones (XLC -1,26%) tuvo un rendimiento negativo en el mes. El resto fue positivo, liderado fuertemente por el sector de Consumo Discrecional (XLY 13,3%) seguido por Energía (XLE + 8,58%), que registró un rendimiento increíble e impulsó sus ganancias en lo que va del año a más del 50%. El sector inmobiliario completo el podio del mes en términos de rendimiento (XLRE + 6,68%).

RENTA FIJA

Los comentarios de Powell en la reunión de la Fed a principios de noviembre intentaron calmar a los mercados al afirmar que las tasas no subirán en el corto plazo, pero que la inflación decreciente y persistentemente alta, a pesar de los comentarios más “transitorios” continuará impactando sustancialmente los rendimientos reales.

El nombre del juego de este año en el sector de renta fija es: No perder dinero. Casi todo el sector ha tenido un desempeño negativo y el final no está a la vista, ya que los rendimientos de los bonos del Tesoro aumentan y la expectativa de inflación aumenta en gran medida lo que impulsa los precios a la baja. Dicho esto, los convertibles y preferidos han tenido un buen desempeño hasta la fecha (CWB + 7% y PFF + 5%), debido a sus características más similares a la renta variable. El sector de alto rendimiento corporativo también ha tenido un desempeño positivo, pero aún presenta una peor relación riesgo-beneficio que otra clase de activos.

La recompensa por el riesgo asumido en renta fija en general ha disminuido incluso a medida que aumentan los rendimientos, dado que, a pesar de que los rendimientos nominales aumentan a lo largo del año, los rendimientos reales no se han recuperado. Los entornos inflacionarios tienden a dañar la renta fija y mientras eso no se resuelva, no se recomienda la exposición a esta clase de activos. Como punto adicional, el endeudamiento de EE. UU. sigue aumentando lo que dificulta cada vez la posibilidad de la Fed de subir las tasas de interés. El mercado está reconociendo que la economía estadounidense puede no ser capaz de manejar tipos más altos, como lo demuestra el aplanamiento de la curva de rendimiento y los bonos del Tesoro a largo plazo que registraron su mayor caída en un día desde julio. Finalmente, el USD está mostrando signos de fortaleza, por lo que hemos rebajado la calificación de los bonos en moneda local de mercados emergentes, ya que serían los más afectados por un dólar fuerte.

ESQUINA TÉCNICA

Russel 2000 (2’437.08) / Weekly Chart

Russel 2000 vs. S&P 500

  • El mercado de renta variable parece haber comenzado su rally de fin de año con el mercado haciendo nuevos máximos.
  • Las pequeñas capitalizaciones están de nuevo en marcha, el Rusell 2000 ha estado rompiendo una consolidación triangular a mediano plazo.
  • Después de un rendimiento inferior al -18% de marzo a agosto de 2021 en comparación con el S&P 500. Desde entonces, los precios han estado formando un proceso relativo de fondo, lo que confirma la ruptura de precios absolutos del Russell 2000. El hecho de que las acciones de pequeña capitalización hayan alcanzado nuevos máximos es una prueba más de que una corrección inminente en el mercado tiene una probabilidad menor.

TEMA DEL MES

Economic growth is slowing down… but stagflation is not in the cards

El crecimiento económico se está desacelerando, luego del espectacular repunte del Producto Interno Bruto (PIB) mundial cuando las economías empezaron las reaperturas evidentemente se pronosticaba una normalización, sin embargo, la desaceleración del ritmo de crecimiento parece ser mucho más fuerte de lo esperado. La economía de EE. UU. avanzó a su ritmo más lento desde 2020, aumentando solo un 2% ajustado por inflación, en comparación con el 2.6% que esperaban la mayoría de los analistas. Esto es muy diferente en comparación con el crecimiento del 6.7% en el segundo trimestre. Además, la inflación ha aumentado considerablemente durante los últimos 18 meses. El final de la crisis sanitaria se caracterizó por una fuerte recuperación económica. Este extraordinario aumento de la demanda ha provocado un aumento vertiginoso de los precios de la energía y las materias primas, pero también de muchos bienes intermedios como los semiconductores. Ambos factores combinados han llevado a algunos a considerar que existe la posibilidad de estanflación, un período de declive económico y alta inflación, pero creemos que estas preocupaciones son exageradas.

A pesar de las cifras del PIB más lentas de lo esperado, los fundamentos económicos siguen siendo sólidos. El único período en los últimos 100 años donde hemos registrado estanflación fue en la década de 1970, cuando los activos financieros (acciones, bonos, crédito y efectivo) tuvieron un desempeño real negativo. El mercado de acciones sufrió una contracción de los márgenes (los altos costos de producción no se pudieron repercutir en los precios de venta), la caída de los beneficios corporativos reales y la reducción de los múltiplos de valoración. En ese escenario, solo los activos reales se comportaron positivamente: oro, materias primas y los mercados inmobiliarios en algunos países. Sin embargo, actualmente tenemos tasas de ahorro récord para los hogares y las cifras económicas: PMI, vivienda, etc. – siguen siendo bastante fuertes. No vemos un escenario en el que caigamos en una recesión a corto plazo, incluso si la inflación permanece elevada durante algún tiempo. El crecimiento debería seguir siendo robusto, incluso si los rendimientos reales continúan cayendo. Si bien esto puede cambiar en el futuro, existe un fuerte colchón en forma de hogares y empresas más saludables financieramente que deberían poder resistir la presión de los precios.

Además, una liberación en los cuellos de botella de la cadena de suministro después del cuarto trimestre debería ayudar a reducir las presiones inflacionarias en cierto modo a corto plazo.

POSICIONAMIENTO


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