Canal Securities

Perspectivas | Septiembre 2021

RESUMEN DEL MES

  • La Reserva Federal de Estados Unidos indicó que pronto podría empezar a reducir su programa de compra de activos, pero los miembros del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto) aseguraron a los inversionistas que el proceso será de forma  “gradual”.
  • La decisión de la Reserva Federal sobre la reducción en su programa de estímulos es independiente de la decisión sobre cuando subir los tipos de interés. La reunión del mes de noviembre del FOMC brindará claridad sobre la nueva política económica.
  • Los precios del mercado de energía se han vuelto a incrementar. Los índices principales han visto su desempeño récord frenado. Las materias primas siguen siendo atractivas.

ESQUINA MACRO

Tras la reunión del FOMC, el presidente de la Reserva Federal Jerome Powell, anunció que se aplazará la reducción de las compras de bonos. La cual es una de sus principales medidas de emergencia para combatir los efectos de la pandemia. Sin embargo, el comunicado oficial señala lo siguiente: “Si el progreso continúa en general como se espera, el Comité considera que una moderación en el ritmo de compra de activos pronto estaría justificada”. 

Se espera que él anunció oficial se haga en las próximas semanas, la reunión del FOMC del tres de noviembre podría ser una fecha importante para que empiecen los cambios en la política actual.

Los miembros del FOMC se mostraron reacios a indicar cuándo terminarán las adquisiciones actuales de activos, pero Powell indicó que el comité se inclina por llegar a la etapa final hacia mediados del próximo año. Además, el Presidente de la FED fue consistente al indicar que esta decisión sobre la reducción de las adquisiciones es independiente de la decisión sobre cuándo se comenzarían a subir los tipos de interés.

Al parecer la opinión entre los miembros es dividida entre algunos que prefieren subir las tasas de interés en el año 2022 y los que considera que todavía no sería lo adecuado. 

La Reserva Federal se encuentra actualmente en una trampa que ellos mismos crearon. Los niveles actuales de deuda son de 130% en relación con el PIB, una inflación superior a la prevista y es incapaz de subir las tasas de interés de forma eficaz. El déficit presupuestario combinado con un apalancamiento récord no suele ser una buena combinación.

Según los responsables de los Centros de Control de Enfermedades (CDC), el número de nuevos casos de COVID-19 en EE. UU. disminuyó significativamente en las últimas semanas de septiembre. 

Sin embargo, a medida que se acerca el invierno existe un riesgo potencial de aceleración de las infecciones, ya que la gente tiende a pasar más tiempo en interiores. Los datos de la Universidad Johns Hopkins también apuntan a un riesgo estacional en el futuro, con un máximo de casos semanales el próximo diciembre de 209 millones. Dado que el virus sigue circulando, los funcionarios han advertido que también podrían surgir nuevas variantes en un futuro próximo.

En otro sentido, los últimos estudios de investigación  han confirmado que la diversidad de mutaciones sobre la variante COVID-19 está disminuyendo con el paso del tiempo.

A pesar de estos riesgos crecientes, creemos que el virus no descarrilará el proceso de recuperación económica. Los programas de vacunación a nivel mundial están reduciendo cada vez más la carga en el sistema de salud.

Con relación al superciclo que hemos vivido recientemente de beneficios empresariales, parece que el impulso de los mismos estaría llegando a su techo. Esto teniendo en cuenta que los beneficios están volviendo a su media cíclica, lo que sugiere que los rendimientos pueden desacelerarse y las acciones de este tipo (cíclicas) pudieran perder su capacidad de superar estas métricas.

 El mercado laboral ha dado señales de mucho interés. Por un lado, Europa actualmente se encuentra más cerca que EE. UU. en relación con los niveles de empleo previos a la pandemia.

Consideramos que el llamado “Reflation trade” lo cual podemos definir como una estrategia que apuesta por la reflación seguirá vivo durante los próximos 3 a 6 meses.

Recientemente, hemos disminuido nuestro posicionamiento en renta variable global de Sobreponderación a Neutro. Debido a que  esperamos que la actual corrección del mercado continúe, teniendo en cuenta principalmente la ralentización del entorno económico. Esto no significa que esperamos un mercado bajista, sino que una corrección en el  corto plazo es posible.  

Se esperaría que el gasto fiscal de los gobiernos de los países desarrollados se normalice, no obstante el presidente de EE. UU., Joe Biden, y los demócratas del Congreso se están preparando para aprobar una multimillonaria agenda económica, que incluye un proyecto de ley bipartidista de infraestructuras de 1.2 billones de dólares y planes para una inversión de 3.5 billones de dólares en la red de seguridad social.

Frente a las elecciones de mitad de mandato previstas para 2022, los estrategas y responsables políticos demócratas temen que la caída de los índices de aprobación de Joe Biden puedan perjudicar las posibilidades de que su partido pueda hacerse con el control del Congreso el próximo año. 

RENTA VARIABLE

Con retornos negativos del -4,7% para el S&P 500  y del -4,6% para el índice MSCI World, los mercados de renta variable se han estancado en septiembre. Debido a factores como las preocupaciones en torno a las diferentes regulaciones de China, los planes de la Reserva Federal de retirar los estímulos y la interrupción mundial de la cadena de suministro. 

El sector de energía tuvo una destacada recuperación este mes, ya que el sector obtuvo el mejor y único rendimiento positivo de todos los sectores (XLE +10,61%). Por otro lado, tres sectores tuvieron rendimientos bastante negativos como: Servicios públicos (XLU -5,93%), Materiales (XLB –6,49%) y Salud (XLV -6.88%). 

En cuanto a nuestras perspectivas para los próximos meses, hemos rebajado nuestro posicionamiento en los mercados de renta variable a nivel mundial a Neutral, ya que vemos riesgos continuos de caída en el corto plazo. Los mercados de renta variable subieron más del 30% desde noviembre de 2020 hasta principios de septiembre, con un total de nueve de diez meses en positivo. Indicadores técnicos de amplitud como la línea de avance/descenso, han seguido deteriorándose. El reciente bajo rendimiento de la renta variable creemos que valida la tesis de que quizás la mayor parte del rendimiento positivo del mercado para 2021 ya ha tenido lugar. 

Las cifras macroeconómicas se están deteriorando en todos los ámbitos: una inflación menos transitoria de lo esperado, un enfriamiento de las ventas de viviendas existentes, el aumento de los casos de variantes del Delta, las continuas limitaciones de la cadena de suministro y unas nóminas de empleo que cayeron por debajo de las expectativas en agosto.

Más allá de lo mencionado, seguimos creyendo que los mercados de renta variable ofrecen una mejor relación riesgo/ beneficio que otra clase de activos como la renta fija. En este sentido, preferimos aumentar el peso de los sectores defensivos en los portafolios considerando que se puede avecinar un continuo camino lleno de baches. Desde un punto de vista general, a los inversionistas con pólvora seca (efectivo disponible) harían bien en esperar un mejor punto de entrada. 

RENTA FIJA

En términos de renta fija, lo más destacado ha sido que los rendimientos del Tesoro de EE. UU. cerraron al alza en septiembre, liderados por los bonos con vencimientos más largos. La evolución positiva generalizada se debió a que el presidente Powell indicó que la FED probablemente anunciaría una reducción de sus compras de activos, una política monetaria clave para compensar los efectos económicos negativos del COVID-19. 

Rendimiento Septiembre Renta Fija

A pesar del relativo repunte positivo de la última semana, el TLT US (ETF con exposición a bonos del tesoro a largo plazo) siguió bajando un -2,5% en septiembre, mientras que el Investment Grade Corporates (LQD US) y el Total USD Bond Market (AGG US) siguen su rendimiento negativo para el año de -1,2% y -0,89% respectivamente.

La Renta Fija sigue presentando algunos riesgos significativos para los inversionistas. Un aumento desordenado de la inflación que obligue a las autoridades a tomar medidas prematuras, nuevas complicaciones con la pandemia del COVID-19 y estallidos geopolíticos.

Mantenemos nuestra opinión de disminuir exposición global en el mercado de renta fija, y seguimos creyendo que por el momento no es una clase de activo atractiva para la mayoría de los inversionistas.

ESQUINA TÉCNICA

S&P 500 (4,345,72) / Weekly Chart

  • Por segunda vez desde el punto bajo de marzo de 2020, el mercado ha tenido tres semanas negativas de las últimas cuatro. El impulso está mostrando claramente signos de debilidad después de un rendimiento de más del 100% desde el punto bajo hasta el máximo alcanzado. (03.2020- 09.2021).
  • Los precios están rompiendo un canal ascendente y el indicador de impulso está apuntando claramente a la baja. El MACD ha formado divergencias bajistas con los precios y el estocástico está saliendo de su nivel de sobre compra, lo que señala el inicio de una consolidación. 
  • A corto plazo, vemos que el precio cae hasta el siguiente soporte representado por la banda inferior de Bollinger semanal hacia 4,100-4,150.

TEMA DEL MES

El sector de semiconductores se encuentra sobrevalorado… pero el rendimiento podría ser aún superior a largo plazo.

Los semiconductores forman parte de la mayoría de los dispositivos electrónicos que utilizamos hoy en día. Están en los circuitos integrados, los transistores, los procesadores de nuestros teléfonos móviles, los servidores de red y todos los demás objetos informáticos conectados. 

En el sector de la automoción, los mencionados están en todo, desde las cadenas cinemáticas, los airbags, los pretensores de los cinturones de seguridad, los sensores, el control de crucero, las baterías, los sistemas de infoentretenimiento, etc. La economía de bajo consumo está creando una demanda increíblemente alta de semiconductores.

En el futuro, la adopción rápida y masiva del 5G, la Inteligencia Artificial (IA), el Internet de las Cosas (IoT), pero también la telemedicina, las aplicaciones robóticas y los vehículos autónomos, respaldarán la demanda de semiconductores.

La escasez de semiconductores comenzó en el año 2020 con la paralización de las líneas de producción durante los confinamientos obligados. Recientemente, esta crisis de suministro se ha visto agravada por acontecimientos locales, como el incendio de la planta de Renesas Electronics en Naka (Japón) o las tormentas que afectaron a las plantas de NXP, Infineon y Samsung en Texas (EE. UU.). Esta escasez de componentes informáticos ha afectado a todos los sectores industriales, incluido el de los automóviles.

La empresa de investigación IHS Markit calcula que se han dejado de producir 5.7 millones de vehículos ligeros desde principios de año debido a la interrupción de la cadena de suministro de semiconductores. Desde la reapertura de la economía, las empresas están reproduciendo a un ritmo casi normal. Sin embargo, las necesidades de circuitos integrados y otros chips electrónicos son tales que están creando cuellos de botella. La razón por la que la oferta parece ahora insuficiente, a pesar de su crecimiento, es que la demanda es extremadamente fuerte. 

La digitalización de la economía mundial está en marcha y la pandemia ha acelerado este fenómeno. A medida que se materializa la recuperación económica, aumenta la demanda de semiconductores. Las medidas anunciadas por las fundiciones y los fabricantes de equipos para hacer frente a la actual escasez tardarán en surtir efecto. 

Se prevé que el desequilibrio entre la oferta y la demanda se mantenga hasta 2023, lo que dará a las empresas de semiconductores un considerable poder de fijación de precios y la posibilidad de aumentar sus márgenes. 

Invertir en este sector requiere una estrategia específica, diferente de los modelos de valoración clásicos que suelen prevalecer. Los estudios han demostrado que comprar las acciones de empresas baratas con múltiplos de valoración bajos y vender las que están muy valoradas no es una estrategia gratificante. Aunque este enfoque tiene sentido y es eficaz para otros sectores, es preferible tener un enfoque completamente opuesto para tener éxito en la inversión adecuada en el sector de los semiconductores. 

El sector no es barato en término de P/E (Ratio precio-beneficio), pero tampoco se espera que ese sea el caso. Cualquier corrección del mercado afectará sin duda al sector, ya que sigue siendo cíclico. 

Dicho esto, toda corrección bursátil debería considerarse una oportunidad para invertir en el sector, ya que creemos que seguirá obteniendo resultados superiores a largo plazo y podría formar parte de una estrategia de una cartera de activos junto con nuestra orientación hacia los sectores cíclicos y de valor. 


Canalsecurities